Sin indiferencia. ¿Por qué no seguimos el ejemplo?

Ojalá en Colombia denunciáramos y protestáramos así. El país sería otro:

Duda Metódica – Philosoraptor

No hemos aprendido la lección de nuestra era

El fin de nuestro tiempo no es de profecías ni tampoco es simbólico; el fin de la era no solo es es real y tangible, sino que lo causamos nosotros mismos gracias a nuestra locura colectiva: ambiciones, materialismo e individualismo.

Definitivamente, nos merecemos nuestro fin.

Jaque Fresco: Casi un siglo de vida y el mundo no ha cambiado

Confesión Siniestra

“Cuando un soldado se allana a cargos y dice ‘sí, yo lo hice, yo lo maté, mi coronel no tenía conocimiento’, eso es mentira.

Para hacer un falso positivo se necesita un tren logístico y una capacidad intelectual bastante amplia para poder maquinar y amarrar bien el procedimiento.

Es inaudito pensar que un soldado regular, cuya máxima bonificación es de $86.000, compre una pistola en el mercado negro que cuesta $700.000, o que va a dar dinero para traer víctimas desde otros departamentos, como ocurrió en el caso de Soacha.

Somos los oficiales los que hacemos eso, porque uno tiene un entrenamiento y la capacidad intelectual y ha recibido cursos que dio la misma Fiscalía.

Están condenando a los más idiotas. No busquen aquí, busquen arriba”

–Capitán Antonio Rozo Valbuena, oficial del Ejército de Colombia

Tomado de El Espectador

Servicio Militar Obligatorio: Anacronismo Chauvinista

El servicio militar obligatorio es simplemente un adefesio anacrónico. Es una figura que no tiene cabida en un sistema aparentemente democrático (como el nuestro) y que supuestamente se fundamenta en la libertad de pensamiento y en el libre albedrío (cosa que evidentemente no existe). La verdad es que el servicio militar obligatorio no es más que un crimen amparado por la ley, el cual permite enseñar a la fuerza a los jóvenes a empuñar las armas y a matar. Y el cuento de la “defensa de la patria” es la excusa perfecta para convertir a un ser humano en una simple herramienta de destrucción sin que importe su opinión al respecto.  Leer más »

Feliz (¿?) Día de la Independencia (caricatura de @BacteriaOpina)

Para mi, esta es la mejor (y más dolorosa) caricatura de Bacteria. Quise compartir esta imagen desde el blog de Bacteria a través de Facebook pero el archivo original está bloqueado en esa red porque “alguien” con algo de ceguera y con demasiada sensibilidad hacia la realidad, la reportó como ofensiva. Por eso me tomé la libertad de publicarla acá.

Auqnue no sé a qué me refiero con eso de “independencia“, les deseo un feliz día de la independencia…

Fuenteb a c t e r i a / CC BY-NC-ND 3.0

 

Dedicado a todos los @AlbertoBernalLe que me rodean

Sigo en Twitter a un usuario de nombre Alberto Bernal (@AlbertoBernalLe). Aclaro que no tengo ni la más remota idea de quién es, qué hace, a qué se dedica, dónde vive, etc. Lo único que sé de ésta persona es lo que promociona de sí mismo en su ‘Bio’ de Twitter; sé también que Alvaro Uribe (@AlvaroUribeVel) lo sigue en esta red social y además he visto cómo el mismo Uribe lo cita como si fuera un filósofo doctrinante de la economía del siglo XXI.

Alguien que conozca mi radicalismo antiuribista seguramente me preguntará por qué sigo sus trinos y mi respuesta es que simplemente lo hago por la misma razón por la que sigo a José Obdulio Gaviria (@JOSEOBDULIO) o a Ernesto Yamhure (@eyamhure). La razón es que me interesa estar al tanto de los argumentos reforzados con los que usualmente los uribistas como @AlbertoBernalLe justifican los crímenes y la corrupción rampante de esos ocho nefastos años.

En resumen, este ‘buen-hombre’ es el mejor reflejo de esa mayoría autoselectiva que patrocinó la barbarie en beneficio de su propia y mezquina comodidad.

Por esta razón, tuve que hacer un alto para dedicar estas letras a todos esos @AlbertoBernalLe que hay por ahí, que recibieron de la vida la oportunidad de acceder una profunda educación formal y que, a pesar de todo, justifican esa barbarie que vivió el país por largos y sangrientos ocho años.  Leer más »

La puerta giratoria: La Conchi y las minas de oro

–De cómo se apropiaron y acapararon la producción minera de oro del país.

Hace unos días leía el articulo de la revista Semana sobre la ‘puerta giratoria’, donde se hacía referencia al escándalo que surgió por las declaraciones del Ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, sobre los ex funcionarios del gobierno de Uribe que pasaron de puestos claves, con manejo de información privilegiada, a integrar juntas de compañías del sector privado que eventualmente se beneficiarían de la previa gestión pública de estas personas.

El artículo hacía mención especial a la denuncia de la Red Nacional de Veedurías sobre el ex ministro de Minas Hernán Martínez, quien al salir del Gobierno uribista se fue a integrar la junta directiva de la empresa minera ‘Medoro Resources Inc‘. La queja de la Red de Veedurías mencionaba que, cuando aún tenía investidura pública, Martínez facilitó las gestiones de la compañía para negociar la compra de la ya liquidada Frontino Gold Mines.

Sin embargo, el artículo de la Revista Semana no mencionó que la ex ministra de relaciones exteriores y ex ministra de cultura del gobierno de Uribe, María Consuelo Araujo, es la presidente y CEO (además de miembro de la junta directiva) de la multinacional canadiense Gran Colombia Gold Corp., Leer más »

Zona Cero: Efectos de Una Explosión Nuclear

Esta aplicación muestra el impacto de una explosión nuclear a través de Google Maps y usa la ciudad, el tipo de arma y la dirección del viento, como variables para mostrar el efecto de las explosiones nucleares sobre las personas y las edificaciones.

Para usarla, escoja una ciudad en el campo “Search” del mapa. Luego seleccione un tipo de arma deslizando la barra debajo del mapa. Y por último, escoja la dirección del viento en la pestaña de configuración. Luego presione el botón “destruir” y vea el alcance de estas armas de destrucción masiva.

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Mis fantasmas del secuestro siguen vivos

En las pocas ocasiones que hablo de mi secuestro, siempre me hacen la mismas preguntas:

“¿Cuándo fue? –me preguntan;
“Diciembre de 1998″ –respondo.
¿…Y todavía te afecta? –me dicen…
“Si…” –respondo de nuevo

Hasta acá, es una conversación normal que en sí misma no me afecta ni me genera estrés…

Pero, no. Siempre hay un juicio de valor amarrado a las opiniones de los demás. De hecho, una de las razones por las que jamás hablo de esto es por el tono regañón y acusador del “tienes que…” con el que todos empiezan sus órdenes para que deje esos fantasmas en el pasado.

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